CAJÓN DE SASTRE DE UNA HORMIGA DISIDENTE E INDIGNADA



sábado, 15 de enero de 2011

MEDITACIÓN TÁNTRICA

Una contemplación neutra

La contemplación propuesta es neutra porque es universal: el creyente, cualquiera que sea su religión, puede practicarla, lo mismo que el ateo.
La āsana de meditación usual es una posición sentada, pero esta vez se requiere la actitud fetal: el dibujo que vemos al pie no necesita comentarios, excepto para precisar que la columna vertebral en media luna repite aquí la forma que tenía en el útero materno. Es esencial, pues en alguna parte la memoria corporal asocia esta forma de la columna con el estado fetal y con su riqueza, que se trata de recuperar.

El tema: un paisaje nocturno. Imagino una playa desierta hace algunos miles de años. Ante mí se extiende la inmensidad del océano de los orígenes. Además de «esa sombría claridad que cae de las estrellas», añado al firmamente una delgada luna en cuarto creciente. Todo se refleja en el agua. Contemplo este espectáculo eterno y dejo lentamente que el cuarto creciente se convierta en luna llena, lo que me extrae del tiempo lineal y me inserta en el tiempo cíclico.

El aire es suave, la noche tan tibia como el agua. El océano respira: una ola suave se deshace sobre la playa, se estira, deja su espuma un instante y luego refluye hacia el mar. La siguiente vuelve a subir a la arena, deja su espuma y refluye, y así sucesivamente. El lector lo ha adivinado: la respiración acompaña cada ola. La ola sube y yo inspiro, la ola deja la espuma y yo retengo el aliento, la ola refluye y yo vacío mis pulmones, espero uno o dos segundos y luego reinspiro con la ola siguiente... El OM imaginado acompaña la inspiración y la espiración. Así, acunado por las olas, me integro a la vida marina hasta percibir que el océano es un gigantesco organismo viviente, cuna de toda vida y símbolo de lo Indiferenciado. ¿Tiempo que dura esta contemplación? El que quiera mientras me sienta bien...
Luego, en el horizonte, poco a poco el cielo palidece, después enrojece. Por último, con la majestuosa lentitud que tiene en la realidad, el Sol emerge y se eleva, glorioso, en el cielo sereno, limpio de nubes.
Contemplo su disco anaranjado encima del horizonte, y se vuelve esférico. Su dulce calor penetra el aire, el agua, la arena, envuelve mi cuerpo. ¡Qué felicidad este sol matutino! Sin embargo no olvido las olas, que marcan siempre el ritmo de mi respiración y el OM. Me impregno a la vez de vitalidad y de serenidad. Cuando mi mente se aparte por sí misma del sol y del mar, detendrá mi contemplación interior, abriré los ojos y volveré a vestirme, sin prisas, por supuesto.
Si esta contemplación se hace al atardecer, el guión es al revés: el Sol se hunde en el océano, el cielo crepuscular se oscurece, la noche calmada y serena apacigua mi mente La Luna llena decrece, se vuelve cuarto menguante y luego desaparece. En el firmamento las estrellas y los planetas brillan con toda su luz y animan el agua con sus reflejos. En el océano maternal y protector la vida se duerme. ¡Esta contemplación es insuperable para preparar un sueño feliz!

TANTRA, EL CULTO DE LO FEMENINO, Andrè Van Lysebeth

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jueves, 6 de enero de 2011

TANTRA I


Uniendo el radical tan (estirar, extender) y el sufijo tra (que indica la instrumentalidad), tenemos tantra, literalmente, instrumento de expansión del campo de la conciencia ordinaria, a fin de acceder a lo supraconsciente, raíz del ser y receptáculo de poderes desconocidos que el tantra quiere despertar y utilizar.

Tantra significa [también] «oficio de tejer, tejido», y esto parece no tener relación alguna con una doctrina. El tantra percibe el universo como un tejido donde todo se imbrica, todo se sostiene, todo actúa sobre todo.

Para el tantra el universo es Conciencia y Energía asociadas. En la práctica, esto lleva al respeto total de toda vida, sea animal, vegetal o bacteriana. Cuando alguien perjudica cualquier forma de vida perjudica su propia vida: la ecología se vuelve cósmica.

Para el tántrico, el cuerpo es un templo viviente. Durante siglos, el drama de Occidente ha sido oponer la carne al espíritu, pero el tantra no ve frontera alguna entre los dos, ni siquiera una diferencia de naturaleza intrínseca. La salud, lejos de ser un lujo o el fruto del azar, se convierte en un deber. El primero de nuestros deberes. Un jefe de Estado que no se ocupe de la felicidad y la salud de su pueblo deja incumplido su primer deber. Y para «mí», potentado que reina sobre miles de millones de individuos celulares, el primer deber es asegurar la integridad, la salud y la felicidad de la república celular en general, de cada célula en particular. Es lógico que el hatha yoga, que nos da los medios para ello, provenga del tantra.

El tantra no aporta ningún dogma —felizmente—, pero eso no implica que un adepto tántrico deba rechazar los suyos, si los tiene. Si su religión se los propone, perfecto, pero el tantra en sí no se los proporcionará. El tantra, que entre otras cosas es una búsqueda de lo Real, no está, pues, en conflicto ni con la ciencia, ni con la religión: nada nos obliga a aceptar la idea de una conciencia que impregna todo el universo material. Para el tantra, la conciencia no es un principio metafísico, sobrenatural, sino una propiedad fundamental del universo material, en el sentido más amplio del término.

Nuestra civilización, basada en [esos] falsos valores de patriarcado, está en plena crisis, incluso en el plano material. Para evitar la autodestrucción, hay que volver a despertar el culto de la feminidad, que es el único culto que permite el pleno desarrollo tanto del hombre como de la mujer.

***

Fragmentos extraídos del libro: TANTRA, EL CULTO DE LO FEMENINO, de Andrè Van Lysebeth, que se puede descargar aquí.
 
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PRACTICA SOBRE EL VIJÑANA BHAIRAVA TANTRA
VIJÑANA BHAIRAVA TANTRA (III) CRISTALIZANDO
SEMINARIO DE TANTRA YOGA

lunes, 3 de enero de 2011

PROPÓSITOS


Va siendo hora de hacer una revisión de los propósitos que esta hormiga se comprometió a realizar durante el 2010 que acaba de terminar y que eran estos:

Voy a ir concretando ya.

La respuesta a la pregunta ¿qué quieres ser de mayor? no puede ser “grande” como decía hasta hace poco para eludir la pregunta. Que humor mas tonto…

 

- Voy a podar mis ramas.

Lo siento, me sirvieron pero ya no retoñan más. Cortar por lo sano. Igual que mis plantas, cortar en enero lo que ya no volverá a brotar.

 

- Voy a hacer un curso de baile y/o buceo.

 

- Solo escucharé lo que me llegue al corazón.

Mi intuición ya no puede gritar más. Creo que apagaré mis oídos al murmullo ensordecedor de mi mente, de los demás, de las quejas sin propuestas, de los noticieros de la tele, de la cháchara inútil de políticos, vendedores, tirititeros de mierd… las palabras han perdido su significado.

 

- Voy a ir a por ese hombre…

el único que se me resiste… (y que me encanta que lo haga)

 

- Y voy a seguir con este blog dando la lata.



Tengo que reconocer que ha sido un año difícil y complicado en muchos aspectos de mi vida. He tenido que aprender y adaptarme rápido a los cambios.
A pesar de las dificultades, los propósitos han ido tomando vida y entidad propia en el transcurso de los meses, de modo que, en muchas ocasiones, las circunstancias se alineaban y se coordinaban sin mi intervención para que todo siguiese su curso naturalmente.

En los momentos que sentía que no podía más, que el miedo, la indecisión o la impotencia me invadían simplemente me dejaba llevar. No era una rendición, era un respiro, parar para tomar aliento, parar para poder ver el camino.

Creo que he aprendido a ser más flexible y tolerante conmigo misma.

Un detalle: mis contracturas permanentes han ido desapareciendo paulatinamente. Mi cuerpo físico estaba agotado de soportar tanta presión.

No se puede oponer resistencia férrea cuando no sabes bien de donde sopla el viento.

Ahora estoy segura: los propósitos me han elegido a mí para realizarse y no al revés.

Voy con ellos:



Primer propósito: Ya se lo que quiero ser de mayor y voy acercándome poco a poco.

Segundo propósito: Corté todo lo que tenía que cortar, incluso un poco más por si acaso.

Tercer propósito: Hice mis cursos, uno de baile y otro de nutrición.

Cuarto propósito: Mis oídos se cerraron ante mucho del griterío inútil.

Quinto propósito: Este era el falso, evidentemente.

Sexto propósito: Sigo con el blog y pretendo continuar sin dar mucho la lata. Ese va a ser uno de los principales propósitos de este año.


Ramón, te equivocaste, el falso no era el que tu decías, pero no importa. Entonces este blog no tenía apenas comentarios y tu empezaste a seguirme y a comentarme, me alegró mucho que lo hicieras.