CAJÓN DE SASTRE DE UNA HORMIGA DISIDENTE E INDIGNADA



lunes, 21 de junio de 2010

LES ERES DE GUARDIOLANS, JUNIO-10



SEMINARIO DE KARMA YOGA


Los principios del karma yoga son muy importantes en las prácticas del yoga. No deberías ambicionar y actuar al mismo tiempo. Pero eso no quiere decir que no tengas aspiraciones. Debes tener aspiraciones, pero no ambiciones. Porque si ambicionas, tendrás que hacer frente a las consecuencias, que van a ser muy fuertes. Si tienes éxito, te sentirás orgulloso, arrogante y vanidoso, seguro de ti mismo, superior a los demás. Esto es lo que les sucede a todas las personas que tienen éxito; se consideran superiores a los demás. Consideran a los otros inferiores; son inflexibles y obstinados. No puedes esperar que una persona de éxito cambie su forma de pensar o cualquier otro rasgo de su carácter. Por tanto, el éxito te proporciona todos esos cánceres; y el fracaso te ocasiona frustración, depresión y desesperación; también es un cáncer.

Por eso debes actuar sin deseo o ambición. Estos son los principios del karma yoga. No es un idealismo o una ideología, se trata de una realidad; pues si actúas de esa forma, tendrás una mente firme; en caso contrario, tendrás sin duda un montón de vibraciones mentales. El karma yoga no solo es bueno, es también correcto. No ambicionar y actuar correctamente no es solo bueno, no es solo una ideología, es lo correcto. Karma yoga no es en absoluto una ideología. Karma yoga es una realidad, porque te dice que algo en concreto es correcto y porqué lo es.

Existir es actuar. Incluso un objeto inanimado como una piedra, tiene movimiento. Los bloques fundamentales de la materia, las partículas atómicas, no son en realidad bloques inertes, sino un increíble complejo de formas de energía en constante movimiento. En consecuencia, el universo es un inmenso espacio vibratorio que se expande.
Puesto que, por definición, la vida es acción, incluso la aparente inacción debe entenderse como una forma de acción. El principio del Karma Yoga se aplica de forma universal. Esto significa que incluso los renunciantes de la tradición samnyâsa (ver artículo sobre el Samnyâsa Yoga), que se abstienen formalmente de toda actividad mundana, se hallarán inmersos en la acción y sujetos a sus acciones, a menos que su rechazo del mundo se efectúe bajo el espíritu del Karma Yoga.

La idea subyacente es que somos lo que somos a causa de lo que hacemos o, más bien, de “cómo” lo hacemos. En nuestras acciones, expresamos quién o qué somos (o imaginamos ser). En otras palabras, externalizamos nuestro ser interior, de tal forma que nuestras acciones son un reflejo de nosotros mismos. Pero no se trata solo de reflejos. Existe una “retroalimentación” entre nuestras acciones y nuestra propia esencia. Cada acción actúa sobre nuestro si-mismo y contribuye a la completa estructura de la persona que pretendemos ser.

La unión entre los actos y sus efectos se considera una ley férrea —o lo que se ha considerado como ley de causación moral. Parece que la ley del karma es el único aspecto inmutable del mundo en constante movimiento, el samsâra. Ella gobierna el cosmos en todos sus incontables niveles y solo la Realidad Transcendental misma se halla liberada de este peculiar ordenamiento.

El objetivo del Karma Yoga es la liberación a través de la acción. El término sánscrito correcto es naishkarmya, que significa literalmente “no-acción”. Pero este significado literal se presta a confusión, pues no es la inactividad lo que se quiere expresar aquí. Mas bien, naishkarmya—karma corresponde a la noción taoista de wu—wei, o inacción en la acción. Es decir, el Karma Yoga tiene que ver con la liberación dentro de la acción, o la transcendencia de las motivaciones egoistas. Cuando se transciende la ilusión del ego como sujeto que actúa, entonces se reconoce que las acciones ocurren de forma espontánea. Sin la interferencia del ego, su espontaneidad se presenta como un suave fluir. Por eso, los seres realmente iluminados, muestran una economía y elegancia de movimientos y actos que no se encuentra generalmente en los individuos no iluminados. Tras la acción del ser iluminado no hay un autor; se podría decir que el autor es la naturaleza misma.

La acción convertida en el espíritu de la auto-entrega tiene beneficiosos efectos invisibles. Eleva la calidad de nuestro ser y nos convierte en una fuente de crecimiento espiritual para los demás. Krishna, en el Bhagavad Gîtâ habla del trabajo del karma yogui para el beneficio del mundo entero. La frase sánscrita que utiliza es loka—samgraha, que significa literalmente “reunión mundial” o “unir a todo el mundo”. Lo que quiere expresar es que nuestra totalidad personal, mediante la auto-entrega, transforma de forma activa nuestro entorno social, contribuyendo a su propia totalidad.

Pero este no es el objetivo último del karma yogui; solo es un efecto intermedio de la práctica de la inacción en la acción.

Debe señalarse que la ley del karma no alienta el fatalismo, incluso aunque algunos individuos y escuelas hayan aceptado esta tendencia. Al contrario, es una llamada a asumir las responsabilidades del propio destino.

El Karma Yoga es el camino del servicio voluntario (seva), el modo que quizás esté mejor descrito en los Upanishads y particularmente en el Bhagavad Gîtâ, el evangelio clásico de la acción desinteresada. Por otro lado, el Bhagavad Gîtâ con su integración del Karma Yoga, el Bhakti Yoga y el Jñana Yoga, presenta una genuina innovación. Su enseñanza ha tenido una influencia constante sobre muchas otras tradiciones de la India.

Esta rama del yoga va disolviendo el ego. El karma yogui, actúa por solidaridad pero sin protagonismo. Es el amor permanente a todos y a todo sin esperar nada a cambio. Según la ley del karma, todo acto tiene su reflejo, su consecuencia. Actúa sobre la emotividad y controla la actividad.

La ventaja del Karma Yoga es que transforma la actividad egoísta, la acción basada en un objetivo que se traduce en karma, en acción generosa, libre del ego, que no produce ningún karma. Además, el Karma Yoga es conveniente para todos. Como señala Shri Krishna en el Bhagavad-Gîtâ, “nadie esta libre de la acción ni siquiera un momento”. La vida en un cuerpo se basa en la acción, e incluso el ermitaño mas aislado se halla constantemente envuelto en alguna forma de actividad, no importa cuan sutil sea. Está clara la ventaja del Karma Yoga para la ocupada persona de hoy, cuyas responsabilidades exceden ciertamente las del ermitaño.

Fragmentos extraídos de: http://www.abserver.es/yogadarshana/

What is Karma Yoga?




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Sobre Karma Yoga, Swami Vivekananda dijo: "Karma Yoga es purificar la mente por medio del trabajo" (Op. Cit. VIII-152).
Para un karma yogui es esencial mantener la ecuanimidad mental en todas las circunstancias y situaciones de la vida. Sri Krishna dijo: "Yoga es destreza en la acción" (B.G. II.50). Mantener la ecuanimidad es destreza en la acción. En Karma Yoga se requiere que uno ejecute todos los trabajos, todos los deberes de la vida sin ningún apego, motivo egoísta o deseo por los resultados de las acciones. El karma yogui es un dador, nunca espera retribución. El trabajo ejecutado con tal actitud se transforma en un "Yagna", sacrificio, y purifica el corazón. La Verdad se revela espontáneamente en el corazón purificado.
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6 comentarios:

Pulgarcito soñador dijo...

El egoísmo, para mi, es un cáncer. El egoísmo barrió con un montón de valores humanos. La ambición es sólo un síntoma de la conducta egoísta, individualista. No fijarse en el que está al lado, sufriendo.
Amo la paz de tus publicaciones. Me dan paz...
Un beso.

NINA dijo...

Pulgarcito sos un copión.
Yo llegué primero!

Igual te quiero

Hormiga,
conozco gente con éxito que no es para nada arrogante ni se creen superiores a nadie...
Será que no ambicionaron?

Baci

tula dijo...

Pues si, toda lucha debe estar libre de intereses personales, deseos, ambiciones....sin EGO.
un beso.

Caruano dijo...

Hola, Mercedes.
Permíteme que lo vuelva a leer.
Mientras tanto, un besico, guapa.

Mercedes Thepinkant dijo...

Pulgui,
me alegra poder transmitir la paz que me llega a mí de mis compañeros de yoga.
Besos.

Nina,
tienes razón, nada es bueno o malo, ni el éxito ni el fracaso puede hacernos mejores o peores, solo la intención y el uso que damos de nuestras circusntancias es lo que nos puede ayudar a crecer como personas.

Un beso.

Tula,
es difícil prescindir del ego. Yo intento "usarlo", pero a veces no se deja.
Besos

Caro Caru,
Te permito que lo vuelvas a leer, claro, como no.
Recibo tu besico, y gracias por lo de guapa, me gusta.
Otro besico pa ti, hortelanosaleroso.

Eastriver dijo...

Adoro la senda del yoga que, seguramente con matices, es la mía. llevo tiempo en esta historia, no específicamente del yoga sino, vamos a decir, de búsqueda. Pwero en todo lo relativo al yoga encuentro que las diferencias son tan de detalle, tan leves, o yo al menos las percibo así, que si me quedo con la teoría no distingo demasiado. Me importa más la filosofía, o no, mejor dicho, la creencia que late en el fondo. Sistematizar en la medida de los posible esa creencia, con la suficiente amplitud de miras espiritual para no caer en lo dogmático y religioso. Pero trazar un camino base a partir del cual podamos transitar esta vía propuesta. Y los detalles son luego mera forma de caminar que tenemos cada uno. Un gran abrazo, molt fort.